Los cereales bajos en azúcar ayudan a los niños a comer más sano [a to z guides]
Los cereales bajos en azúcar ayudan a los niños a comer más sano
Investigadores señalan que los niños que comían cereales bajos en azúcar comían menos y eran más propensos a añadirle fruta fresca
13 de diciembre de 2010 -- Es más probable que los niños coman un desayuno más nutritivo y equilibrado si les sirven cereales bajos en azúcar, incluso si añaden un poco de azúcar al plato, señala un estudio reciente.
Aunque los niños tal vez prefieran un cereal rico en azúcar, es más probable que coman fruta en el desayuno cuando les sirven un cereal que contiene menos azúcar, aseguran los investigadores.
El estudio observó lo que comían 91 niños que tenían entre cinco y doce años en un campamento de verano cuando les servían cereales ricos en azúcar o bajos en azúcar.
Cereales, frutas y azúcar añadida
En el estudio, los niños se dividieron en dos grupos. Un grupo podía elegir entre tres cereales ricos en azúcar, y el otro grupo entre tres cereales bajos en azúcar. También había leche, jugo de naranja, plátanos y fresas cortadas, y pequeñas bolsas de azúcar de mesa para ambos grupos.
Todos los niños reportaron tras el desayuno que el cereal que habían comido les gustaba o les encantaba, independientemente de si su contenido en azúcar era alto o bajo.
Pero los niños del grupo rico en azúcar comieron unas dos porciones más, casi el doble de azúcar refinada o 24.4 gramos, que los niños del grupo bajo en azúcar, que comieron en promedio poco más de una porción con 12.5 gramos de azúcar refinada, según los investigadores.
Y esto fue así aunque los niños que comieron los cereales bajos en azúcar añadieron significativamente más azúcar de mesa a sus platos.
Los niños que comieron el cereal bajo en azúcar consumieron cantidades similares de leche y calorías totales, pero eran más propensos a colocar fruta fresca en su cereal que los niños que comieron los cereales ricos en azúcar.
Los investigadores afirman que su estudio muestra que los niños pueden comer cereales bajos en azúcar y disfrutar de su desayuno, aunque piensen que las marcas ricas en azúcar tienen mejor sabor.
Afirman que la moraleja es que los padres deben servir cereales bajos en azúcar, pero hacerlos más psicológicamente atractivos al ofrecer fruta fresca y azúcar de mesa.
Los investigadores señalan que esa estrategia podría reducir la cantidad de azúcar añadida en las dietas de los niños.
Un poco de psicología con el desayuno puede ayudar
Los niños a quienes se ofrecieron cereales bajos en azúcar (Cheerios, Rice Krispies, Corn Flakes) tenían "significativamente más probabilidades de colocar fruta fresca en el cereal, en comparación con los niños" a quienes se ofrecieron cereales ricos en azúcar (Froot Loops, Cocoa Pebbles, Frosted Flakes), apuntan los investigadores.
Según el estudio, 54 por ciento de los niños que comieron un cereal bajo en azúcar añadió fruta fresca, pero apenas el 8 por ciento de los que consumieron cereales ricos en azúcar lo hizo.
Los niños no añadieron a los cereales bajos en azúcar más que la contenida en los ricos en azúcar.
El estudio respalda la idea de que los niños comen más azúcar refinada cuando se les sirven cereales ricos en azúcar, incluso cuando se les permite añadir azúcar a los cereales bajos en azúcar.
"Este resultado sugiere que un padre que se preocupa de que un niño no coma suficiente cereal bajo en azúcar en la mañana puede proveer una pequeña cantidad de azúcar de mesa, además de fruta fresca, para que el niño la añada al cereal", escriben los autores. "Esta estrategia sería preferible a comprar cereales ya endulzados ricos en azúcar que por lo general contienen 2.5 o 3 cucharaditas de azúcar por porción".
Este método también da a los padres la oportunidad de enseñar a sus hijos estrategias saludables para aumentar el atractivo de los alimentos bajos en azúcar, como añadir frutas dulces como los plátanos o las bayas.
Los hallazgos "también demuestran que servir cereales bajos en azúcar puede aumentar la calidad nutricional general de los desayunos de los niños", comentan los autores.
Los autores advierten que los niños que comen regularmente un alimento con azúcar añadida aprenden a preferir dichos alimentos, lo que con el tiempo aumenta su preferencia por cereales más dulces, y tal vez por alimentos más dulces en general.
El estudio, publicado en Internet, aparecerá en la edición impresa de enero de 2011 de la revista Pediatrics.
Comments
Post a Comment