Los usuarios no ven el lado oscuro de las cámaras bronceadoras [a to z guides]
Los usuarios no ven el lado oscuro de las cámaras bronceadoras
Investigadores aseguran que el mensaje sobre éstas y el cáncer de piel no está llegando
20 de diciembre de 2010 -- Los aerosoles y otros productos para broncearse sin sol con frecuencia se promueven como maneras para verse bronceado sin exponerse a los riesgos de la radiación ultravioleta (UV) del sol y de las cámaras de bronceado. Sin embargo, un estudio reciente señala que los que se broncean sin sol en realidad tienen más probabilidades de frecuentar los salones de cámaras de bronceado.
"Nuestros hallazgos sugieren que, en lugar de sustitución, los hombres y las mujeres usan ambos medios para obtener una apariencia de bronceado", concluyen los investigadores, dirigidos por Kelvin Choi, PhD, de la Universidad de Minnesota en Minneapolis.
El nuevo informe, que aparece en la edición de diciembre de Archives of Dermatology, también mostró que las mujeres tienen más probabilidades que los hombres de usar cámaras de bronceado y que muchas personas no son conscientes de que evitarlas puede reducir su riesgo de cáncer de piel.
Incluso con los problemas económicos, el sector de las cámaras de bronceado parece estar en auge. Ha generado más de $5 mil millones en ganancias anuales y atrae a más de treinta millones de usuarios cada año, según la información citada en el nuevo estudio. El 1 de julio de 2010 se implementó un impuesto de 10 por ciento para las cámaras de bronceado.
Los usuarios de aerosoles también usan cámaras de bronceado
Choi y sus colegas analizaron los datos de un estudio de 2005 sobre 2,869 personas de entre 18 y 64 años. Los participantes del estudio respondieron preguntas acerca de los estilos de vida y los hábitos de uso de cámaras de bronceado. En el estudio, 18.1 por ciento de las mujeres y 6.3 por ciento de los hombres dijeron que acudieron a un centro de bronceado bajo techo durante el año anterior. Las usuarias de cámaras de bronceado tuvieron más probabilidades de vivir en el centro o en el sur de los EE. UU. y de usar productos en aerosol para broncearse sin sol. Las mujeres que eran menos propensas a usar cámaras de bronceado eran de mayor edad, menos educadas, ganaban menos y tenían más probabilidades de usar bloqueador solar, según mostró el estudio.
Entre los hombres, los que eran mayores y obesos tuvieron menos probabilidades de visitar salones de bronceado. El estudio mostró que, en comparación, los hombres que usaban productos en aerosol para broncearse y vivían en las ciudades tenían más probabilidades de acudir a estos salones.
"La realidad es que los usuarios de productos de bronceado sin sol desean verse bronceados, ya sea con estos productos, con bronceado bajo techo o en la playa", asegura Mathew M. Avram, MD, dermatólogo del Hospital General de Massachusetts en Boston.
Una de las razones por las que los salones de bronceado bajo techo no se han rendido a pesar de la recesión podría ser que son una alternativa de bajo costo a una propiedad de tiempo compartido en algún balneario o a una escapada de invierno, dice.
"A la gente realmente le preocupa su aspecto y considera que estar bronceado le hace verse bien", dice.
El mensaje sobre las cámaras de bronceado y el cáncer de piel no está llegando
En un subgrupo de 821 personas a las que se preguntó lo que sabían acerca de la prevención del cáncer de piel, apenas 13.3 por ciento de las mujeres y 4.2 por ciento de los hombres aseguraron que evitar las cámaras de bronceado era una de las maneras de mantener a raya el cáncer de piel. Los participantes sí reconocieron comúnmente que usar bloqueador solar, evitar el sol y usar sombrero eran medidas preventivas.
Los autores del estudio escriben que el mensaje de que las cámaras de bronceado incrementan el riesgo de cáncer de piel se está perdiendo.
En cuanto a la razón, escriben que "quizá la gente se confunde por los mensajes del sector de las cámaras de bronceado sobre los beneficios posibles del uso de estos dispositivos, como obtener vitamina D por la exposición moderada a la radiación UV artificial". La vitamina D es conocida como la vitamina de la luz solar porque nuestros cuerpos la producen cuando están expuestos a la luz solar.
En el futuro, "podrían ser necesarias estrategias como la comunicación entre médico y paciente, así como las campañas en los medios enfocadas en diseminar de manera estratégica los peligros del bronceado bajo techo para la población adulta, a fin de reducir la prevalencia del uso de cámaras de bronceado entre los adultos de los EE. UU.", concluyen.
Heidi Waldorf, MD, directora de cirugía láser dermatológica del Centro Médico Mt. Sinai de la ciudad de Nueva York asegura que "obviamente, hemos estado haciendo llegar el mensaje sobre la protección solar, y de que el sol es una de las causas principales de cáncer de piel y envejecimiento prematuro, pero no sobre el bronceado bajo techo".
¿Qué hace falta para que llegue?
"Va a hacer falta que una de estas mujeres más jóvenes que han estado usando las cámaras de bronceado se decida a revelar que tiene cáncer de piel", señala Waldorf.
A menos que eso ocurra, y hasta que ocurra, correr la voz ayuda, dice.
"Necesitamos seguir insistiendo y educando a la gente. Cada vez que educamos a una persona, esa le dice a dos y cada una de ellas le dice a dos también", comenta.
Las mujeres imitan a sus madres
En una carta relacionada en la misma revista, Mary Kate Baker, MPH, de la Universidad Estatal del Este de Tennessee en Johnson City, Tennessee, escribe que muchas mujeres que se broncean lo hicieron por primera vez con sus madres.
De las que se fueron a broncear con su madre por primera vez, el 81 por ciento continuó bronceándose y el 31.9 por ciento se bronceaba con bastante frecuencia, que en este estudio se estableció en más de 25 veces al año.
La gente que se bronceó con su madre por primera vez tenía cerca de cinco veces más probabilidades de hacerlo intensamente y de hacerlo en la actualidad, en comparación con la gente que iba por primera vez por su cuenta o con alguien que no era su madre.
"Las intervenciones dirigidas a las madres antes de que su hijo comience a broncearse tienen el potencial para conducir a la reducción del bronceado de la madre, así como a menos iniciación y menos frecuencia del hijo", concluyen los autores.
La respuesta del sector
John Overstreet, director ejecutivo de la Indoor Tanning Association, con sede en Washington, D.C., una agremiación, asegura que no hay decisión sobre los peligros potenciales relacionados con el bronceado bajo techo.
"Las personas y los grupos que continúan blandiendo argumentos en contra de la luz UV y/o el uso de las cámaras de bronceado quieren que la gente crea que hay consenso científico sobre los riesgos", comenta a WebMD. "Eso es absolutamente falso".
La exposición a la luz UV tiene muchos beneficios, ya sea del sol o de una cámara de bronceado, dice.
"Hay riesgos y beneficios de broncearse al aire libre o bajo techo, pero con moderación y según el tipo de piel y los factores de riesgo a los que haya predisposición, la gente puede juzgar por sí misma".
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